La ruta de nuestros antepasados
Inicialmente, el contenido de esta web no aborda el perfil o los datos de las personas vivas de la familia. Esto es así respetando la normativa y Leyes vigentes sobre derecho a la intimidad y a preservar la propia imagen. Tampoco se han incluído datos de familiares que habiendo fallecido no estén relacionados con nuestra madre (Teresa Villanueva) o nuestro padre (Antonio Salinas) en línea ascendente, por lo que, no se incluyen a sus hermanos, sobrinos, nietos, etc.
Sin embargo, si alguno de los que leáis la web tenéis el deseo de estar incluídos (vosotros mismos, vuestros padres/madres, vuestros hijos o nietos, etc.), estaré encantada de incluiros con los datos que me enviéis, junto con el consentimiento escrito para hacerlo.
Raíces, troncos y ramas!
Paradójicamente, el tronco y las ramas, que en genealogía se representan a modo de árbol, en realidad hacen referencia a nuestras raíces. Aceptando esta tradicional inversión en la iconografía, el diseño de esta web está pensado para facilitar el acceso a los dos troncos genealógicos que constituyen nuestras raíces familiares (Salinas-Corral) y (Villanueva-Santaulari), facilitando la profundización en cada una de sus respectivas ramas. De modo que:
Del tronco Salinas-Corral:
Del tronco Villanueva-Santaulari:
De unas ramas hay más información que de otras. En cierta medida, esto es debido a la distinta visibilidad de esas personas, sus oficios y su proyección social; otro porcentaje de esa desigualdad responde a ciertas lagunas de información y a la facilidad o dificultad para localizar datos, dada la muy diversa accesibilidad y estado de digitalización de todas las fuentes documentales (estatales, municipales, privados, particulares, españoles, extranjeros, etc.) . Otro aspecto nada desdeñable son mis límites de disponibilidad para ir en persona a todas las fuentes oficiales cuyos archivos y consultas presenciales abren durante los días laborables. En un futuro próximo este será uno de mis objetivos. En cualquier caso, hasta el día de hoy he tenido entretenimiento más que suficiente sólo (!!!) con la información disponible en internet. El proyecto es tan amplio, que me alegra tener entretenimiento para rato. Reconozco que es un placer bucear y explorar en este tipo de tareas.
Hasta la fecha, toda la información que reflejo sobre documentación (bautismos, matrimonios, carreras profesionales, cargos, oficios, publicaciones, emigración, etc.) la he localizado en diversos fondos y archivos (estatales, eclesiásticos, municipales, privados, etc.), o en Hemerotecas y publicaciones periódicas, obras impresas, monografías, etc., que cito detalladamente a pie de página o en nota complementaria, así como en un listado de la bibliografía y fuentes utilizadas. De igual manera, cito las fuentes de toda la información de carácter histórico que he podido recopilar para contextualizar cada etapa y forma de vida de estos antepasados. Hoy en día es un verdadero placer y da mucha satisfacción la impresionante la cantidad de documentación accesible telemáticamente si se dispone del tiempo, interés y dedicación necesarios.
Esta web de crónica familiar es un proyecto que concibo a largo plazo, y lo que publico hoy es parte del camino. Poco a poco, confío en ampliar, detallar y documentar la información vertida hasta la fecha. Será un placer incorporar información familiar que no conste aún en esta web, que os parezca relevante y que tengáis a bien enviármela para compartirla, con mucho gusto la incorporaré con la referencia de quién la ha aportado.
La tradición oral
La tradición oral y las costumbres prácticas que nos han compartido las generaciones inmediatas han sido un rico campo de aprendizaje personal y desarrollo social: Los conocimientos, la experiencia con sus aciertos y errores, la concepción del mundo, la ética, las tradiciones del hogar (cuidados, cocina, economía...), el estilo de pensar y de relacionarse con otras personas, la actitud ante el trabajo, las preferencias de música o de ocio, y un larguísimo etcétera. Todo ello es parte de nosotros. Lo es con mayor evidencia en la medida en que nos reconocemos en ellos cuando hacemos o elegimos esto o aquello. Siempre me acuerdo de la abuela Elvira cuando preparo las anchoas albardadas, y de mi madre cuando hago croquetas o empanada, recuerdo que en todos los casos sus platos estaban de relamerse!!!. En gran medida, este legado ha sido un acto de voluntad consciente de nuestros mayores para transmitirnos elementos de su cultura. A ellos les debemos el esfuerzo y tesón que emplearon en aprender ellos y después en transmitirlo.
Como anécdota, todavía hoy recuerdo cómo la abuela Elvira, cediendo a mi insistencia, nos recitaba los números en vascuence (euskera): Et, ba, bi, iru, lau, sorchi, birorchi, amabi y amalau😃. Es obvio que los aprendí con errores, pero hasta hace poco, que contrasté mi recuerdo con la realidad, pensaba que estaban bien. No sé en qué medida la propia abuela los recordaba con exactitud. Para aquellos que sientan curiosidad, lo correcto es: bat, bi, hiru, lau, bost, sei, zazpi, zorzi, bederatzi, hamar (1-10) hamaika, hamabi, hamahiru, hamalau, hamabost (11-15...). Según el traductor automático, la locución "Et" es una interjección que significa Cuidado! No! Atención! Quién sabe, quizás las monjitas de los 'cagoncillos' en Santurce utilizaban esa interjección para que prestaran atención, y la abuela la incluyó en la lista de números. Todos y cada uno de nosotros conservamos recuerdos y anécdotas.
La herencia de los rasgos físicos
Otro canal de transmisión tan evidente como el anterior es la herencia genética de los rasgos físicos o fenotipos, en cuyo proceso la voluntad y responsabilidad no han tenido más papel que potenciar o permitir que intervenga el azar y las leyes de la biología, siendo un hecho innegable que compartimos rasgos inequívocos con algunos de nuestros ancestros, y que pueden ser fácilmente identificados. Por ejemplo, el color claro de los ojos junto a las bolsas inferiores de algunos de nosotros con claro ascendiente Salinas/Corral (diría que más Corral, pero es una mezcla); otro ejemplo es la estatura de los Villanueva; el perfil saliente de la barbilla (abuela Elvira) y un larguísimo etcétera.
Sustrato cultural
Una tercera vía de transmisión -quizás menos evidente, pero fundamental- es la incorporación de la huella de sustrato cultural (ej.: la diferenciación funcional del cerebro para el habla, la cognición, el control de la conducta, la finura psicomotriz, etc.) en forma de potencial en las proteínas del ADN de nuestros genes, a la espera de activarse (ARN mensajero) con la estimulación de la socialización.
Con respecto a esta tercera vía, cabe preguntarse en qué medida se puede heredar un potencial inactivo para una cierta habilidad o aptitud y, por lo tanto, si habremos heredado una sutil impronta (predisposición) de alguna habilidad arraigada en nuestros antepasados, por ejemplo, para las matemáticas, la navegación, la crianza, la organización, la exploración, la narrativa, la aventura...). Un ejemplo de esto último podría ser la predisposición hacia el dibujo y la creatividad que han mostrado algunos hermanos y que bien pudiera estar vinculada con la saga Bellver de escultores y artistas. Otra posibilidad es que nos hayan transmitido una ligera huella de sus rasgos de personalidad (impulsivos, dialogantes, amables, osados, idealistas, impacientes, humildes, soberbios, intolerantes ...). Ahí lo dejo.
Con todo, creo sin duda que cada persona es producto de su propia socialización y que, por lo tanto, ese potencial quedaría latente o atrofiado (para entendernos). La habilidad no se expresa y desarrolla si no se enseña/practica/aprende, es decir si la socialización no lo incorpora habitualmente en sus interacciones.
Nuestras raíces son diversas y peculiares
Hasta donde he podido rastrear, nos preceden sagas de agricultores, navegantes, comerciantes y armadores, algunos de ellos inmigrantes franceses con más o menos poder adquisitivo a la busca de oportunidades de negocio (armadores y navegantes) o de oficio (herreros, tejedoras). Tenemos ancestros matemáticos, o reconocidos geógrafos y militares. Una saga muy excepcional de nuestros ancestros la componían escultores. Otros labraron su vida laboral como administradores, funcionarios, jueces y corregidores.
Nos honra recordar a tantas mujeres que, constituyendo matriarcados o sin ellos, ejercieron sin descanso como pilar estable y sólido de todas esas sagas: madres, abuelas y demás familia extensa (tías solteras, parientes cercanas y lejanas) que contribuyeron cohesionando e integrado, amando, cuidando y educando. Injustamente y para nuestra insatisfacción, apenas se documenta la actividad de las mujeres en el ámbito privado de sus casas y familias. Solo podemos referirnos a los pocos datos que hay disponibles.
Personas, todas ellas sin duda con variedad de aptitudes y personalidades, muchas de ellas -a juzgar por la documentación encontrada- forjadas en la negociación, la gestión de la burocracia, la aventura de la emigración y la superación de dificultades para sobrevivir y establecerse en otras ciudades, o en países y culturas distintas.
Lugares de procedencia
Familias que tienen sus orígenes en Navarra, La Rioja, Valencia, Galicia, La Bastide Ceezeraq (Pirineos Atlánticos) y Goupelliers (Seine Maritime) en Francia, en Vizcaya y Guipúzcoa; afincadas posteriormente en Madrid, Santurce, La Rioja, Cádiz, Cuba y algún otro sitio más. Los marinos mercantes y los militares acostumbrados a pasar meses e incluso años fuera de su tierra, tocando puertos como Liverpool, La Rochele, o más lejos en Filipinas y Cuba. Las familias campesinas extensas de Guipúzcoa conviviendo y trabajando tierra y ganado en grandes Caseríos. Los Maestres Herreros que trabajaban el hierro en sus propias fraguas. Las tejedoras francesas que inmigraron a Tolosa, Bergara y la zona para labrarse un futuro en las nuevas fábricas de lana. Los comerciantes de Bilbao que fletaban barcos con destino a las costas francesas, holandesas o inglesas y también con destino a Filipinas y Cuba, La Española (República Dominicana) y el Caribe, Argentina o Chile. Los jueces y Corregidores nombrados por los reyes que se afincaron en Cádiz.
Agradecimientos
Agradezco infinitamente a mi madre Teresa y mi abuela Elvira la bondad y paciencia con las que nos narraban historias de su infancia y de la vida familiar. Nos fascinaba escucharlas y nunca nos cansábamos de preguntar, intentando satisfacer una curiosidad e interés que, el tiempo ha demostrado insaciable. Me producía mucho placer reproducir en mi imaginación esos escenarios con los lugares y personas presentes en sus vidas, a partir de su narración. Así mismo agradezco muchísimo a mi tía Ana haberme pasado todos los cuadernos y escritos de la abuela Elvira que se conservaban en Reyes Magos. Desde la ternura hacia mi padre Antonio, y la consideración hacia sus lamentables y precarias circunstancias de la infancia y adolescencia, también le agradezco los datos familiares que pudo compartir; lamentablemente, soy consciente de que mi propia alerta, indefensión y ansiedad ante su presencia me impedían escucharle con aprovechamiento. También agradezco a mi tío José Mari que en su día me facilitó hacer copias de algunas fotos que se conservaban en los álbumes familiares de los abuelos (¡siento no haber puesto los nombres de todas las personas que aparecen, él sí los tenía!), he incorporado todas en la galería de Fotos y/o en las crónicas individuales. Agradezco a mis hermanos -que comparten la curiosidad y el interés por descubrir ese pasado- su paciencia cuando les he enviado documentos e información un poco largos. Les estoy agradecida por su ayuda para rellenar alguna laguna y en algún caso enviarme fotos que he incorporado en esta página de portada (foto de Lope Corral; foto de la bisabuela María con María José), producto de su propia búsqueda. Me alegrará que, a partir de esta publicación, podamos incorporar más fotos familiares de los álbumes que conservan algunos de mis hermanos u otros miembros de los innumerables núcleos familiares que integramos las numerosas ramas de estos apellidos.
Proceso de investigación
Por mi parte, a ellos les he compartido puntualmente algunos hallazgos o documentos, pero a medida que he avanzado, y la extensión y volumen empezó a crecer notablemente, he preferido dedicarme -sobre todo- a clasificar y organizar la información que iba acumulando (actualmente son cientos de carpetas y subcarpetas con sus respectivos documentos). Con tanto acumulado, me pregunté cómo podía compartir tal volumen de información: en un primer momento tuve la intención de escribir y publicar en papel, pero poco después decidí que el primer paso podía ser publicar una web, donde compartir todo lo recopilado hasta la fecha. Una gran ventaja era una mayor inmediatez, otra ventaja no menos interesante era la posibilidad de que una vez publicada, cada familiar podía compartir información que enriqueciera el contenido para todos.
Ha sido un proceso muy lento, inicié esta búsqueda en el año 2005 o incluso antes. He trabajado en ello de forma más o menos continuada, con temporadas en que no lo he atendido por falta de tiempo, que no de interés.
Prácticamente, la mayoría de la labor de investigación y recopilación he podido realizarla gracias al desarrollo de las TICs y de la digitalización de los fondos documentales. Es una gran suerte que estemos conectados a Bibliotecas, Hemerotecas, Archivos (Históricos, Eclesiásticos, Militares, Municipales, Culturales, etc) , así como a otros centros de datos de nuestro país y de otros países. Quiero agradecer a mi amigo Rogelio Blanco el enorme empujón que dio al Proyecto de Digitalización de la ingente riqueza documental y archivística de nuestro país, durante su trayectoria como director general de Bibliotecas, Archivos y Museos, dependiente del Ministerio de Cultura. Gracias a esos impulsos, hoy es posible realizar labores de investigación documental con un ahorro considerable de desplazamiento. Aún queda camino, pero lo hecho hasta ahora es de un valor incalculable.
Plataforma y aplicación
He elegido realizar la web utilizando un dominio y servidor privados, así como un software de edición generalista y no especializado en genealogía. Esta elección es debida a que no deseo utilizar webs ya publicadas pertenecientes a plataformas comercializadas y/o generadas por firmas con las que no siento afinidad, así como tampoco programas informáticos especializados, que en la mayoría de los casos utilizan el servicio que dan para recopilar información/datos y comercializarlos. Sé que todos ellos podrían aportar ventajas (búsqueda de familiares, diseño y estructura de árboles genealógicos ya publicados 'listos para ingresar los datos', etc.), sin embargo, siempre hay que pagar un precio, aunque sean aparentemente 'gratis', siendo el económico el menor de ellos. No deseo que toda esta información sea gestionada y dirigida por alguien ajeno a nuestra familia, no deseo que la utilicen para otros fines que no sean los de compartir entre los miembros de nuestra familia o de otras personas que puedan tener un interés genuino.
Esta decisión conlleva un compromiso y una labor que se ven compensados con la autonomía y la capacidad de decidir en cada momento lo que es más conveniente.
Bienvenidos
© LolaSalinas2026